Advierten que la Provincia perderá recaudación en el Impuesto Inmobiliario: ¿cómo lo compensará?

Tras el anuncio que hizo el gobierno provincial en noviembre, de que iba a bajar los impuestos por un total de $900 mil millones, que en el universo político se leyó como una reacción al resultado electoral del 26 de octubre, ahora los especialistas advierten que eso implicará seguramente una pérdida de ingresos reales para la Provincia, en particular en la recaudación del Inmobiliario, y que debería compensar de alguna manera: o aumentando la recaudación de otros tributos o bajando gastos, o una combinación de ambas opciones.

«Lo más probable es que el gobierno provincial tenga una caída real de la recaudación del impuesto inmobiliario durante 2026, debiendo financiarla con subas de recaudación de otros impuestos, bajas de gastos o una combinación de ambas, para no alterar el resultado fiscal», destaca el economista Nadin Argañaraz, titular del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf). 

Pero luego apunta a un cuestión más de fondo, sobre el perfil tributario que adopta Córdoba: «Desde el punto de vista de la política tributaria, estos cambios implican una pérdida de participación de los impuestos patrimoniales y un aumento de la de los impuestos a las transacciones como ingresos brutos y sellos. Es decir que se relacionan con una estructura tributaria más regresiva», remarca Argañaraz.

¿De cuánto es el recorte?

Desde la semana pasada comenzaron a estar disponibles los cedulones y cada contribuyente puede observar de qué magnitud es el recorte que prometió el gobernador Martín Llaryora a la salida del proceso electoral. En ese sentido, el economista cordobés remarca que lo primero que resulta necesario afirmar es que debe hacerse una comparación homogénea, es decir, que el inmueble considerado no haya tenido cambios catastrales durante el año. Y, lo más sencillo y apropiado, es comparar el pago con cuota única. De esta manera se evita suponer una inflación promedio para todo el año 2026.

Para el análisis, Argañaraz toma 5 cedulones específicos, cada uno de los cuales tiene una variación nominal distinta entre enero de 2025 y enero de 2026. Y aclara que la comparación de pago se hace entre el 8 de febrero de 2025 y el 10 de febrero de 2026, fechas de vencimiento establecidas.
Para la persona que paga cuota única, la inflación que se debe considerar es la registrada entre enero de 2025 y enero de 2026. Bajo el supuesto de una inflación del 2,2% para enero de este año, la inflación entre ambos eneros sería del 31,5%. Por ende, este es el aumento de precios contra lo que se deben comparar los aumentos nominales de cada uno de los cedulones.
Los cinco casos considerados, con una inflación del 31,5%:
• Lógicamente, la mayor caída real del 43% se da en aquellos cedulones que tienen una baja nominal del 25%. Estos contribuyentes pagarían, descontada la inflación, el 57% de lo que pagaron en el año 2025.
• El contribuyente que recibe un cedulón con el mismo valor nominal que en 2025, tiene una baja real del 24%. Paga el 76% de lo que pagó en 2025.
• El contribuyente que recibe un cedulón con un 3,1% de aumento nominal, tiene una baja real del 22%, pagando un 78% de lo que pagó en 2025.
• El contribuyente que recibe un cedulón con un 20% de aumento nominal, tiene una baja real del 8,7%, pagando un 91.3% de lo que pagó en 2025
• En el extremo se ubican, también con caída real, aquellos contribuyentes cuyos cedulones les hayan llegado con valor nominal un 28,3% más alto que en 2025. En este caso, la caída real es del 2,4%, pagando el 97,6% de lo que pagaron en 2025. Este caso sería representativo de aquellos que tienen el incremento nominal máximo dispuesto

¿Qué decía el anuncio oficial del Inmobiliario Urbano?

El plan anunciado por la Provincia establece que ningún contribuyente tendrá aumentos reales en el Impuesto Inmobiliario Urbano durante 2026. La actualización máxima será del 29%, equivalente a la inflación proyectada, y en la mayoría de los casos habrá reducciones:

  • El 27% de los restantes contribuyentes (310.000 aproximadamente) tendrán actualizaciones menores al 29%, por lo que en términos reales también pagarán menos que en 2025.
  • 41% de los contribuyentes (500.000 personas) tendrá reducciones nominales de hasta 25% respecto de lo que pagaron en 2025. Con moneda actualizada, esa reducción se eleva hasta el 54%.
  • 11% de los contribuyentes (150.000 aproximadamente) pagarán nominalmente lo mismo que en 2025. En este caso, en moneda real tendrán una reducción del 29%.
  • 21% de los contribuyentes (250.000 aproximadamente) tendrán una actualización del 29%. En términos reales no tendrán aumento.