La inflación fue del 2,9% en enero, pero los alimentos volvieron a correr por delante con un alza del 4,7%

El primer dato inflacionario de 2026 dejó una señal preocupante. Mientras el índice general de precios al consumidor mostró una suba mensual del 2,9%, el rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas volvió a destacarse por encima del promedio, con un incremento del 4,7%, una dinámica que vuelve a tensionar el poder adquisitivo de los hogares.

Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la inflación interanual alcanzó el 32,4%, consolidando una desaceleración en la comparación anual, aunque con fuertes diferencias al interior de la canasta. El comportamiento de los alimentos fue nuevamente el principal factor de presión sobre el índice general, con una incidencia decisiva en todas las regiones del país.

El informe oficial señala que las subas más marcadas dentro del capítulo alimentos estuvieron vinculadas a carnes y derivados, y especialmente a verduras, tubérculos y legumbres, un rubro con fuerte componente estacional. En el Gran Buenos Aires, por ejemplo, productos como el tomate redondo registraron aumentos superiores al 90% mensual, mientras que la papa y algunas frutas superaron el 20%, reflejando el impacto de factores climáticos y de oferta.

Detrás de alimentos, el segundo mayor incremento mensual correspondió a restaurantes y hoteles, con una suba del 4,1%, en línea con el traslado a precios de mayores costos operativos y una demanda sostenida durante la temporada estival. En contraste, divisiones como educación (0,6%) y prendas de vestir y calzado (-0,5%) mostraron variaciones acotadas, aportando cierto freno al índice general.

Por categorías, los precios estacionales lideraron el aumento con un alza del 5,7%, muy por encima del IPC núcleo, que avanzó 2,6%, y de los precios regulados, que se incrementaron 2,4%. Esta composición explica en buena medida por qué, aun con una inflación general por debajo del 3%, el impacto cotidiano sobre los consumidores resulta más intenso, especialmente en los gastos básicos.

A nivel regional, el comportamiento del IPC fue relativamente homogéneo, con registros que oscilaron entre el 2,8% y el 3,0%, aunque con picos más elevados en algunas divisiones específicas, como vivienda y servicios públicos en el Noroeste y transporte en Cuyo y la Patagonia.

El dato de enero vuelve a poner el foco sobre un problema persistente: la dificultad para contener el precio de los alimentos, un componente central en la canasta de los sectores de ingresos medios y bajos. Aunque la desaceleración inflacionaria continúa en términos generales, la dinámica de los bienes esenciales sigue marcando el pulso del costo de vida y condicionando las expectativas económicas para los próximos meses.


📌 Datos clave de la inflación – Enero 2026

  • Inflación general mensual: 2,9%
  • Inflación interanual: 32,4%
  • Alimentos y bebidas no alcohólicas: +4,7%
  • Mayor suba por división:
    • Alimentos y bebidas no alcohólicas (4,7%)
    • Restaurantes y hoteles (4,1%)
  • Menores variaciones:
    • Educación (0,6%)
    • Prendas de vestir y calzado (-0,5%)
  • Por categorías:
    • Estacionales: +5,7%
    • IPC núcleo: +2,6%
    • Regulados: +2,4%
  • Bienes: +2,8% | Servicios: +3,1%
  • Productos con fuertes subas: verduras, tubérculos y legumbres, carnes y derivados
  • Regiones: inflación mensual entre 2,8% y 3%, con alimentos liderando en todo el país

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