Gutiérrez y la reforma laboral: «La primera que negoció su caja y sus intereses fue la propia CGT»
El diputado nacional por Córdoba, Carlos Gutiérrez, salió con firmeza a defender su posición dentro del recinto el día en que se votó la ley de reforma laboral que impulsó el gobierno de Javier Milei. Gutiérrez voto a favor de la normativa en general, pero luego rechazó una serie de artículos, como el de creación del FAL.
En diálogo con EntreLíneas, el legislador riocuartense indicó que primero hay que «hacer una evaluación global y ver si el país necesita o no una nueva ley laboral. Y nuestra conclusión es que, definitivamente, al igual que otras, el país la necesita. También una nueva ley previsional, que el Gobierno demora; también impulsar un cambio en el sistema impositivo para dar justicia, que sea más federal, y no este que tenemos hoy. Mayoritariamente el pueblo argentino, los empresarios y muchos trabajadores, quieren y necesitan una nueva ley laboral. Si me preguntan si esta ley enviada por el Gobierno, que como toda es perfectible, abarca toda la problemática y resuelve todas las dificultades que tenemos en materia laboral, digo rápidamente que no. La ley no es buena; tiene cuestiones que deben ser votadas y así lo hicimos; porque ahí están los pequeños empresarios y pymes reclamando soluciones», remarcó.
Y luego insistió: «La ley no es buena en un montón de aspectos, como esta avivada del ministro Caputo de generar una suerte de AFJP, de generar un fondo como es el FAL, de 2.500 millones de dólares que va a ser manejado por el Ministerio de Economía; por eso no lo votamos. Ahora, si la consulta es si hay que desmontar la industria del juicio, más allá de que se alzan voces de todo tipo para disimular una realidad evidente, claramente que sí. Eso está dentro de la ley, hicimos aportes para mejorarlo, y en esos casos nos parece bien acompañar. Por otro lado nos opusimos a 7 títulos que nos parecieron muy malos de la ley», detalló respecto a su votación.
Respecto a la posición personal, Gutiérrez aclaró que «somos parte de una fuerza política y no lo hemos hecho en términos individuales al acompañamiento. Lo hemos hecho en función de la pertenencia a un peronismo de Córdoba y nuestros aliados, que venimos planteando un modelo de construcción totalmente distinto al que por ejemplo plantea el kirchnerismo; que se opone a cualquier cambio y que lo que logró fue perder las elecciones mientras nosotros seguimos teniendo el apoyo de la gente. En nuestro caso impulsamos reformas y prácticas totalmente coherentes con nuestro ideario. Y si creen que de esta manera van a construir una alternativa a Milei, que nosotros también queremos construir, desconocen que mayoritariamente la voluntad popular marcó con su voto que no quiere viejas prácticas».
Concretamente, el diputado nacional remarcó que «quien nos trajo hasta Milei fueron 17 años de gobierno kirchnerista que consolidó más de un 50% de pobres, que igualó la cantidad de trabajadores en negro y en blanco, que no fue capaz de plantear una reforma laboral conteste a los nuevos tiempos, modalidades de producción, de relacionamiento; y lo único que hicieron fue consolidar un sistema que nos trajo hasta acá. No me siento alcanzado por una valoración política de quienes forman parte de eso. Nunca tuvimos nada que ver con eso. Me preocuparía si los intendentes, legisladores o dirigentes nos dijeran que nuestro voto va en contra de lo que venimos sosteniendo a diario con hechos concretos, en línea con la verdadera doctrina puesta en práctica. Lo que el kirchnerismo tiene que preguntarse por qué la ciudadanía ya no acompaña más esa opción».
Por último, sobre las críticas recibidas, Gutiérrez afirmó: «Hay acusaciones de que distintos sectores o intereses negociaron en torno a la ley y se apunta a los gobernadores de esto; pero la primera que negoció su propia caja e intereses, cosa que no me parece mal quiero aclarar, fue la CGT. Y tiene problemas internos de sectores que acusan a la conducción de no ir a fondo en el ataque a la ley. Las asociaciones de abogados que no dicen cómo piensan resolver la famosa industria del juicio; y pregunten a los pequeños empresarios si existe o no. Si esos son los intereses que nos acusan, no lo aceptamos porque nunca fuimos parte de esa propuesta».






