Llaryora confirmó que buscará la reelección y redobló las críticas a la oposición

El gobernador Martín Llaryora despejó cualquier especulación y anunció que el próximo año buscará la reelección. El mensaje se transformó en un discurso de fuerte contenido político, en el que el mandatario provincial no solo reivindicó su gestión sino que también endureció sus cuestionamientos hacia la oposición. El mandatario mantuvo el tono de su discurso de apertura de sesiones en Laboulaye y apuntó principalmente contra Luis Juez: «Fue una catástrofe cuando gobernó».

Llaryora planteó que su decisión responde a la necesidad de consolidar un proyecto que, según él, ha dado resultados en materia de obras públicas, modernización del Estado y políticas sociales. “No podemos frenar lo que está en marcha. Córdoba necesita continuidad para seguir creciendo”, afirmó.

El gobernador se mostró confiado en que su administración ha logrado sostener la estabilidad provincial en un contexto nacional complejo, y que su reelección sería garantía de previsibilidad.

El anuncio vino acompañado de críticas directas a los principales referentes opositores. Llaryora apuntó contra Luis Juez y Rodrigo de Loredo, a quienes acusó de ser “una máquina de impedir” y de no acompañar ninguna de las iniciativas que impulsa el oficialismo. “Cuando tuvieron la oportunidad de gobernar, fueron una catástrofe. Hoy se dedican a poner palos en la rueda y a frenar lo que Córdoba necesita”, disparó, en una frase que sintetizó el tono confrontativo.

El gobernador también cuestionó la falta de propuestas alternativas de la oposición, a la que describió como “más preocupada por la pelea mediática que por resolver los problemas de la gente”. Con esa estrategia, buscó instalar la idea de que el oficialismo es la única fuerza capaz de garantizar gestión y resultados.

El anuncio de Llaryora marca el inicio de un año atravesado por la disputa electoral en la provincia. Su decisión de ir por la reelección no sorprende, pero sí el tono elegido: un discurso de confrontación que busca polarizar desde temprano y dejar a la oposición en el rol de obstáculo. La estrategia parece clara: reforzar la identidad oficialista, mostrar gestión y, al mismo tiempo, instalar la idea de que el adversario carece de rumbo.

El anuncio de Martín Llaryora no tardó en generar reacciones en el arco político cordobés. Apenas confirmada su intención de ir por la reelección y difundidas sus críticas a la oposición, distintos sectores comenzaron a posicionarse.

Los intendentes y legisladores alineados al gobernador celebraron la definición como un gesto de fortaleza. Señalaron que la continuidad de Llaryora garantiza previsibilidad en un contexto nacional marcado por la incertidumbre.

Las palabras del gobernador fueron recibidas con dureza en la oposición. Desde el radicalismo, Rodrigo de Loredo acusó a Llaryora de “usar la confrontación como estrategia electoral” y de “esconder los problemas de gestión detrás de ataques personales”. Luis Juez, por su parte, ironizó sobre el anuncio y sostuvo que “la reelección no se gana con discursos, sino con resultados concretos”. Ambos dirigentes coincidieron en que el oficialismo busca instalar una polarización temprana para evitar discutir temas de fondo.

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