«Si sube el corte del etanol se amortiguaría el aumento de naftas y se ahorrarían dólares»

La industria del etanol en Argentina sigue esperando su oportunidad para dar el salto e incrementar su nivel productivo, con capacidad ociosa próxima al 25%. Pero además, ahora encuentra una oportunidad certera para acelerar: el conflicto mundial focalizado en Medio Oriente y su impacto en el mercado petrolero y de los combustibles.

Frente a eso, el sector cree que se abre una oportunidad única para amortiguar el incremento en las estaciones de servicio y, en paralelo, ahorrar dólares por la importación cada vez más cara de las naftas que necesita el país por la insuficiente capacidad para cubrir su demanda interna.

En ese marco, el presidente del Centro Azucarero Argentino (CAA), Jorge Feijóo, destacó en el programa EntreLíneas que «el etanol, que se produce a partir de caña de azúcar y de maíz en el país, es el producto que puede ayudar a mitigar los efectos del shock petrolero en la inflación. Pero además el precio del petróleo depende de razones geopolíticas, depende de decisiones de la OPEP, depende del canal de Ormuz; o sea, depende de distintos factores que son ajenos al país», indicó el empresario tucumano.

«En cambio, el etanol, que es competitivo, es una producción nacional que depende principalmente de factores nacionales, como es la competitividad de la agroindustria, la eficiencia industrial. Pero además, el bioetanol tiene efectos positivos en cuatro dimensiones, que las señalamos. Primero, mitigar los impactos en la inflación. Segundo, la balanza comercial porque sólo en el año 2025 el bioetanol evitó importaciones de nafta por más de 600 millones de dólares. A pesar de lo cual, Argentina tuvo que importar nafta por 400 millones de dólares, porque es deficitaria la producción de naftas argentinas. El bioetanol y el incremento de mezcla de etanol en nafta solo sustituyen nafta importada, de manera que es una contribución directa a la balanza comercial», detalló Feijóo.

Y continuó: «En tercer lugar, sumemos la contribución al agregado de valor a producción primaria de Argentina, tanto de caña como de maíz. ¿Esto qué significa? Un salto cualitativo y cuantitativo a nuestras economías regionales. Y, por supuesto, al empleo que es tan intensivo en lo que es la producción de bioetanol. El sector azucarero en nuestro país tiene un empleo directo a 400.000 trabajadores en Tucumán, Salta y Jujuy».

Finalmente, el presidente del CAA remarcó que «por último, un factor no menos importante, es la contribución al medioambiente y al cuidado de la salud. El bioetanol tiene un 74% menos de emisiones de gases de efecto invernadero que los combustibles fósiles. De esta manera también ayudamos en la lucha contra el cambio climático. Por eso decimos que es una oportunidad esta coyuntura de aumento de los precios del crudo para que en el país aprovechemos una capacidad industrial instalada y crecer del 12% de corte actual al 15%».