Los salarios privados se siguen hundiendo contra la inflación: subieron sólo 2,1% en marzo
En marzo de 2026, el índice general de salarios se incrementó 3,4% mensual y 36,4% interanual. Además, el indicador acumula una suba de 8,6% con respecto a diciembre de 2025; es decir, en lo que va del año. Sin embargo, ese índice que elabora el Indec tiene al interior una serie de componentes que mostraron realidades contrastantes en marzo: los salarios privados registrados tuvieron subas del 2,1% frente al 5% del sector público y el 4,7% en el sector privado no registrado. Vale recordar que la inflación en el tercer mes del año fue del 3,4% por lo cual el valor general de salarios quedó igualado pero hubo dos segmentos que le ganaron a los precios y uno que quedó muy por debajo.
En términos anuales, los privados registrados tuvieron incrementos del 27,5%, es decir que la pérdida del poder adquisitivo se sostiene en el tiempo porque la inflación de los últimos 12 meses fue del 32,6%. En tanto, hubo una mejora del 29,6% en el sector público (también por debajo de la inflación) y 74,4% en el sector privado no registrado.
Un informe del Iaraf que conduce Nadin Argañaraz remarca sobre los datos del Indec que en lo que va del año, el salario privado registrado registra una baja real del 3,6% en relación con igual periodo de 2025. En el caso del sector público nacional la pérdida real es del 7,5% y en el del provincial del 0,7%.
Respecto a noviembre de 2023, mes previo a la asunción del actual gobierno nacional, los salarios privados registrados se encuentran 4,8% debajo y los del sector público un 17% debajo (35,8% los nacionales y 9,2% los provinciales). Luego de una caída real similar en los primeros meses de 2024, los salarios públicos nacionales siguieron cayendo en términos reales, mientras que los provinciales iniciaron una tendencia alcista hasta agosto de 2025. A partir de ese momento la desmejora es general hasta marzo en donde dejan de caer.
«De cara al 2026, el arrastre estadístico del mes de marzo, es decir bajo el supuesto que esos salarios reales se mantengan durante todo 2026, la situación del poder adquisitivo sería la siguiente: empleados privados formales tendrían una caída real de 3,9%, empleados públicos nacionales una caída del 5,2% y empleados públicos provinciales una caída del 1,8%», indica Argañaraz.





