Simonella: «Si la Argentina no crece, difícilmente se puedan bajar impuestos porque los gastos son muy rígidos»

El economista y presidente de la Federación Argentina de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas (FACPCEA), José Simonella, remarcó que «a partir del 26 de octubre las expectativas cambiaron, especialmente en el mundo financiero que es lo que impacta en el tipo de cambio, la tasa de interés y el resto de los indicadores que siguen los argentinos que tienen en el dólar esa vacuna contra la incertidumbre».

Sin embargo, remarcó que «daría la impresión que este cambio de expectativas hizo disminuir la preocupación por el futuro inmediato y eso tranquilizó el tipo de cambio. Esto no quiere decir que la economía real esté pasando por la misma situación. Ahí ya hay mucha más heterogeneidad, con sectores con alto optimismo como el energético, minero o agropecuario. Y luego tenemos otros con mucha preocupación, fundamentalmente en el sector industrial, comercial y de la construcción. Paradójicamente estos son los que más mano de obra demandan; por lo tanto ahí hay una preocupación respecto a lo que va a pasar en unos meses, luego de que esta euforia postelectoral comience a desaparecer.

Sin ser analista político, entiendo que el impacto positivo en los mercados del resultado electoral viene por el lado de que el Gobierno era la gran minoría en el Congreso y con un mal desempeño en las urnas no iba a poder concretar las reformas que se había comprometido a realizar, y las que necesita la Argentina para mejorar en términos de competitividad, para evitar la tentación de buscar competitividad por el lado del tipo de cambio, que todos sabemos que tiene vida corta y alto costo social. Entonces, este resultado electoral que le permitió construir la primera minoría permitió cambiar el clima».

En cuanto a las reformas agendadas para este verano, en materia fiscal y laboral, Simonella destacó que «tanto la reforma fiscal como la laboral son imprescindibles. La laboral hay que pensarla de acá para adelante, para los que no tienen trabajo. Las leyes laborales en Argentina protegen a los que tienen trabajo pero no fomentan la generación de nuevos empleos. Y alcanza con ver la cantidad de trabajadores formales y los informales. El caso de los monotributistas es una precarización del trabajo que debería ser formal. Por eso diría que ambas son imprescindibles. Y debe haber una reforma laboral que no le quite derechos a los que ya lo tienen porque eso en la Justicia tiene vida corta; pero sí se debe generar una nueva ley laboral para el que no tiene empleo o está en la informalidad para incrementar la cantidad de trabajadores formales».

Por otro lado, para el economista, «la fiscal es muy importante porque la presión tributaria de Argentina es muy elevada y con impuestos de fácil recaudación, pero inequitativos, como el Impuesto al Cheque. Si Argentina aspira a insertarse en el mundo necesita una reforma tributaria moderna, más eficiente, con menos impuestos y mejor recaudación. Pero sin desfinanciar al Estado».

Por último, llegó una advertencia de Simonella: «Si no crecemos difícilmente se pueda bajar la presión tributaria porque los gastos son rígidos a la baja. Básicamente hablamos de salarios o jubilaciones. Pero además de crecer, necesita rápidamente avanzar en la formalización. Argentina tiene una informalidad demasiado grande que hace que el que paga impuestos tenga muchas dificultades para competir».