«A los conurbanos les está costando más el cambio de modelo económico»

Si se cruzan dos datos centrales de la estadística económica recientemente publicada por el Indec, como son el desempleo y el PBI, se observa con claridad cuáles son las regiones del país que presentan más dificultades en este contexto actual, y cuáles son las que brindan más oportunidades de crecimiento. Mientras los grandes conurbanos, como el bonaerense, La Plata o Mar del Plata, presentan altas tasas de desocupación, ya próximas a los dos dígitos -y se podrían sumar Gran Córdoba y Gran Río Cuarto, con niveles cercanos al 9%- el interior en general y la columna cordillerana en particular exponen otra realidad. Es que allí, justamente, se concentran las actividades en crecimiento, como el agro, la minería o el petróleo y el gas; y en las grandes ciudades, las industrias, el comercio y la construcción que siguen mostrando dificultades para su recuperación.

En ese marco, el docente y economista de BlackTORO, Fernando Marengo, señaló en el programa EntreLíneas que «Argentina viene de décadas de un programa que se llama sustitutivo de importaciones y que podríamos decir que fue exitoso porque hace 100 años Argentina importaba por el equivalente al 60% de su PBI y hoy importamos por menos del 15% del PBI. Pero lo que nadie dice es que para que caigan las importaciones, esa industria sustitutiva de importaciones en muchos casos produce a menor calidad y más caro que los bienes que se importan. ¿Y quién es uno de los sectores que más paga esa pérdida de calidad y mayores costos? El sector exportador», indicó Marengo.

Y luego aclaró: «Las exportaciones cayeron pari passu con las importaciones. Las exportaciones generaban 60% del PBI y hoy también son menos de 15%. Entonces uno, entre comillas, dice el programa sustitutivo de importación fue exitoso; sí, bueno, así cayeron las exportaciones pari passu», remarcó.

Respecto al rumbo del actual Gobierno frente a esa coyuntura, Marengo indicó que «lo que propone básicamente es una Argentina que se reinserte al mundo y yo estoy completamente de acuerdo. Digamos, un país que quiere crecer, reducir la desigualdad y reducir la pobreza, la única respuesta o la primera respuesta es el crecimiento. Después podemos discutir la distribución del ingreso, pero primero hay que crecer y para crecer hay que utilizar los recursos de manera eficiente».

Y puntualizó: «Entonces hay que integrarse al mundo. Ahora, ¿cuál es el problema? El problema es que todos los sectores sustitutivos de importación empiezan a sufrir cuando tienen que competir con el resto del mundo. Y la particularidad es que cuando yo tenía que poner una industria sustitutiva de importación, ¿dónde la ponía? La ponía cerca del gran centro del consumo. Entonces los conurbanos son los que más les cuesta el cambio de modelo y ¿quiénes son los más beneficiados? Yo diría el interior, todo el sector agropecuario y fundamentalmente toda la cordillera porque si arrancamos de sur a norte, Neuquén con Vaca Muerta, Mendoza también tiene una punta de Vaca Muerta y podría expandir. Y si seguimos tenemos San Juan, que es cobre, que empieza a haber RIGI de cobre y se empieza a mover la industria minera en San Juan; Catamarca lo mismo, después llegás a Salta y jujuy que tenés litio. Entonces toda esta zona es extremadamente pujante. Ahora claramente el desafío es cómo hacés con la gente que se queda sin trabajo en el conurbano para que se termine integrando en estos grandes centros de demanda que están más alejados».

Sobre la relevancia de estas nuevas zonas pujantes del país, Marengo remarcó que «si uno quiere ir a Neuquén no consigue pasajes en avión, si conseguís pasaje en avión no conseguís hotel; si conseguís pasaje en avión y hotel no vas a conseguir un auto para alquilar; si llegás allá no conseguís recursos, no conseguís nada. Ayer hablaba con un prestador de servicios mineros que está en Catamarca y me decía que no conseguía gente que cambie el aceite a los camiones en Catamarca, para tener una idea. Y me decia que si conocía a alguien que esté dispuesto a irse a Catamarca y sepa cambiar el aceite de los camiones, se paga un flor de sueldo. Ahora bueno, te tenés que ir a Catamarca».

Finalmente, respecto al contexto mundial con la guerra en Medio Oriente, Marengo no tiene dudas: «Si uno ve la situación macroeconómica o cómo se está alineando la situación internacional para Argentina, yo diría que está de manera favorable, y a esto le agregaría dos cosas adicionales. La primera, un mundo que viene de hace casi un año en un proceso de diversificación de portafolio, que en esa diversificación se vieron favorecidas economías emergentes, particularmente América Latina; y lo segundo, que creo que es determinante, es que Estados Unidos a fin del año pasado sacó lo que se llama su agenda de seguridad nacional, su estrategia de seguridad nacional, y le dijo a Europa hacete cargo de tu defensa, que yo hace décadas que no le presto atención a América Latina, y voy a empezar de nuevo a prestarle atención. Y esto para mí incluye un concepto clave, que es la provisión de materias primas seguras». Y luego redondeó: «¿Qué quiere decir? Estados Unidos vuelve a poner un pie en América Latina, lo vimos en Venezuela, lo estamos viendo en Cuba. El cambio de gobierno en Argentina y en Chile fueron anteriores; Bolivia también, pero claramente se alinean con esa estrategia. Veremos qué pasa en las elecciones presidenciales de Colombia y de Brasil este año. Pero Estados Unidos básicamente está buscando esta provisión de materias primas seguras, incluso pagando un precio más alto eventualmente, pero qué quiere, que vengan de países amigos y de países que no están en zona de conflicto, con lo cual eso ayuda a América Latina. Este es el contexto global. Ahora, cuando uno piensa qué está pasando en la economía Argentina yo creo que hay una gran heterogeneidad».