Alerta del Centro de Almaceneros: se desplomó 8,1% el consumo en marzo y desmienten a Caputo
Horas después de que el ministro de Economía, Luis Caputo, afirmara en una entrevista televisiva en LN+ de que el consumo estaba en picos históricos y que lejos de haber recesión, la economía crecía, el Centro de Almaceneros de Córdoba a través de su Instituto de Investigación dio a conocer su habitual relevamiento de precios y ventas con dos datos muy negativos: la inflación creció 3,3% durante el mes pasado mientras el consumo se desplomó 8,1% interanual.
De este modo, el primer trimestre del año acumula un incremento de precios del 9,2%, confirmando la persistencia de un proceso inflacionario que, lejos de desacelerarse, se estabiliza en niveles que continúan erosionando el poder adquisitivo. Si se proyectan esas cifras a todo el 2026 el valor final rondaría el 40%, muy lejos del pronóstico del presupuesto nacional que estimó un 10,1% que ya estaría prácticamente cumplido a esta altura del año.
Presión en Bienes Esenciales
El rubro “Alimentos y bebidas no alcohólicas” mostró en marzo una leve desaceleración respecto al mes anterior, aunque registró igualmente una suba del 3,6%, impulsado principalmente por aumentos en productos básicos:
- Azúcar (+7%)
- Lácteos (+5%)
- Aceites (+4%)
- Harinas y farináceos (+4%)
A esto se suma un factor crítico: el fuerte incremento en combustibles, con una suba promedio del 23% durante el mes, impactando de manera transversal sobre toda la estructura de costos de la economía.
De acuerdo al informe de Almaceneros, otros rubros también presionaron sobre el nivel general de precios, entre ellos:
- Educación (+7%)
- Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles (+5,6%)
- Prendas de vestir y calzado (+3,5%).
«En este contexto, la inflación mantiene un sesgo claramente regresivo: se concentra en bienes y servicios esenciales, afectando de manera desproporcionada a los hogares de menores ingresos, restringiendo severamente su capacidad de consumo y profundizando la pérdida de bienestar», explicó el informe.
Condiciones Sociales y Seguridad Alimentaria
Para el mes pasado, el IETSE estimó que la línea de pobreza se ubicó en $ 1.828.629; mientras que la de línea de indigencia superó el millón de pesos: $ 1.008.414.
Almaceneros remarcó allí que «estos valores reflejan el creciente costo de acceso a condiciones básicas de vida y evidencian la magnitud del deterioro social».
Y luego agregó que «los resultados de la Encuesta de Hogares continúan mostrando un escenario alarmante en materia de seguridad alimentaria». En ese sentido destacó que:
- 56,7% de los hogares no logró cubrir la Canasta Básica Alimentaria
- Entre quienes sí lo lograron, 71,2% dependió de asistencia estatal
- 11,2% redujo su alimentación a una sola comida diaria o atravesó situaciones de hambre
- 20,8% solicitó alimentos o ayuda económica
- 21,3% se quedó sin alimentos en algún momento del mes
- 31,8% experimentó hambre no satisfecho
- 52,6% redujo la cantidad de comidas, eliminando principalmente la cena
- 88,3% financió alimentos mediante endeudamiento (tarjetas, fiado o préstamos)
Lejos de tratarse de situaciones aisladas, «estos indicadores configuran un patrón estructural de deterioro, donde el acceso a la alimentación depende crecientemente del crédito y de la asistencia pública, consolidando un esquema de alta vulnerabilidad social», explicó el trabajo de Almaceneros.

Consumo, Actividad Comercial y Poder Adquisitivo
Mientras tanto, el comercio minorista de alimentos registró en febrero una caída interanual del 8,1% en volumen, reflejando una contracción sostenida del consumo real. Este dato resulta determinante: los hogares están comprando menos cantidades, aun cuando el gasto total pueda incrementarse por efecto de la inflación. «La combinación de inflación persistente y deterioro del ingreso real explica la debilidad de la demanda interna, comprometiendo cualquier proceso de recuperación económica con impacto social amplio», remarcó el informe.
Luego, el trabajo del Centro de Almaceneros recordó que «el cuadro económico y social expuesto contrasta con recientes declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, en su participación en LN+ junto al periodista Luis Majul».
Y agregó: «En dicha entrevista, el ministro sostuvo que el consumo se encontraría en niveles elevados – incluso señalando desempeños ‘muy altos’ en algunos sectores – y planteó que el aumento en el uso del crédito responde a un proceso de ‘normalización’, en línea con lo que ocurre en otras economías, donde el endeudamiento forma parte del funcionamiento habitual».
Pero para los almaceneros, «al contrastar estas afirmaciones con los datos relevados, surgen inconsistencias significativas».
Síntesis
Los datos del IETSE reflejan una economía donde:
- La inflación persiste en niveles elevados
- El consumo se contrae en términos reales
- El poder adquisitivo continúa en franco deterioro
- La seguridad alimentaria presenta niveles críticos
«Frente a este escenario, las caracterizaciones optimistas sobre consumo y endeudamiento, no encuentran respaldo en la evidencia disponible, mostrando una brecha creciente entre la dinámica económica real y su interpretación oficial», destacó el informe del Centro de Almaceneros.





