En modo campaña, Llaryora levanta a los intendentes de cara a 2027

En Estados Unidos, el gobernador Martín Llaryora no solamente consiguió un crédito por 250 millones de dólares para financiar la Circunvalación de Río Cuarto sino que además inauguró una nueva etapa política. Al mandatario, las encuestas le indicaron que los intendentes están teniendo problemas con su electorado: escasos de fondos, con la coparticipación y la recaudación en picada, no pueden cubrir las demandas de la gente ni prestar adecuadamente los servicios. Ese deterioro no sólo afecta a los intendentes por sí mismos sino que complica las posibilidades de reelección del propio Llaryora. Es decir, arrastra en parte al oficialismo.

La puesta en escena que Llaryora armó en Washingon, con los tres intendentes del gran Río Cuarto a su lado (Guillermo De Rivas, Gian Lucchesi y Maximiliano Rosetto) apuntó a que los intendentes también puedan capitalizar el rédito político que implicará una obra de gran envergadura como la Circunvalación.

La firma del convenio con el Banco Mundial no requería la presencia de los intendentes; el viaje de los representantes del Gran Río Cuarto fue más política que funcional. Los tres tuvieron un protagonismo que les permite «subirse» a los resultados de una gran obra. En el caso de De Rivas, además, implica que el intendente salga de una agenda que ha girado permanentemente sobre cuestiones negativas, como el déficit, el deterioro de la infraestructura vial y las limitaciones presupuestarias. Ahora, el intendente de Río Cuarto pudo mostrarse en un ámbito internacional; apareció como partícipe además de un proceso y un proyecto que transformarán a la ciudad y la región.

La idea de Llaryora es que las obras potencien a dos puntas, tanto a los intendentes como al gobernador, y que transmitan la idea de que se trata de un «equipo» que mejora las condiciones de vida de la provincia. Será una estrategia que seguirá llevando adelante el mandatario de cara a 2027: contempla tanto la incorporación de jefes comunales al gabinete como recorridas permanentes por las obras que se están haciendo en el interior. El objetivo es comenzar a revertir la imagen que está instalada en la política provincial y que señala que el año próximo implicará para el oficialismo un desafío mayúsculo extender la hegemonía política que se inauguró en 1999.