Rovera: «La universidad pública no está en la agenda del gobierno»
La crisis del financiamiento universitario dejó de ser, para Marisa Rovera, rectora de la Universidad Nacional de Río Cuarto, solamente una discusión presupuestaria. Después de más de dos años y medio de conflicto, advierte que el desfinanciamiento comienza a producir efectos sobre el funcionamiento del sistema, sobre los vínculos dentro de las propias universidades y, fundamentalmente, sobre la posibilidad de sostener una política pública que considera central para el futuro del país.
“Hay un estado financiero muy complicado que ya también acarrea, además del problema presupuestario de fondo, situaciones de conflicto, ruptura de vínculos humanos”, señaló Rovera durante una entrevista con Entrelíneas.
La rectora sostuvo, sin embargo, que las dificultades no modificaron la posición de la comunidad universitaria. “Las convicciones están intactas, no vamos a claudicar, no vamos a bajar los brazos”, afirmó.
Para Rovera, detrás de la discusión sobre partidas presupuestarias existe una cuestión de fondo: el derecho a estudiar y el papel que cumple la universidad pública argentina como herramienta de inclusión y movilidad social.
Rovera planteó que la defensa de la universidad pública no debe ser entendida como una reivindicación sectorial. Por el contrario, sostuvo que se trata de una política que involucra al conjunto de la sociedad.
“El derecho de poder estudiar es algo que no podemos poner en tela de duda en nuestro país”, afirmó.
En ese sentido, reivindicó algunas de las características que considera distintivas del sistema universitario argentino: la inclusión, la igualdad de oportunidades, la equidad, el ingreso irrestricto y el no arancelamiento.
Pero agregó otro componente que, según su mirada, suele quedar relegado en la discusión: la calidad académica.
La rectora destacó “la excelencia” y “la calidad de los profesionales que se forman en la universidad pública”, además del impacto que tiene el sistema universitario en distintos ámbitos de la sociedad.
Y extendió esa mirada al sistema científico, al que definió como un “socio estratégico” de las universidades y una parte inseparable de las capacidades que el país necesita desarrollar.
Uno de los aspectos que más cuestionó Rovera es el incumplimiento de las decisiones adoptadas por otros poderes del Estado.
Recordó que más de 50 universidades públicas participaron de un amparo colectivo presentado a fines del año pasado. Según explicó, la Justicia dictó inicialmente una medida cautelar que obligaba al Poder Ejecutivo a cumplir con aspectos vinculados con los salarios de los trabajadores y las becas.
“El Poder Judicial dio lugar estableciendo una cautelar que obligó al Poder Ejecutivo a cumplir”, señaló. Sin embargo, afirmó que esos puntos tampoco fueron cumplidos.
Rovera también se refirió también al nuevo fallo judicial que, según explicó, aborda la cuestión de fondo y establece la obligación de cumplir con la ley de financiamiento universitario. El Gobierno apeló esa decisión.
Para la rectora, la situación trasciende el reclamo de las universidades porque pone en discusión el funcionamiento de las instituciones democráticas.
“Desconocer las instituciones que nos hacen democráticos, un Congreso de la Nación, un Poder Judicial, un amparo colectivo que presentamos desde el sistema universitario, creo que es de realmente alto impacto”, sostuvo.
En ese contexto, Rovera convocó a participar de una nueva jornada de protesta universitaria y remarcó que la defensa del sistema requiere el acompañamiento de toda la sociedad.
La Universidad Nacional de Río Cuarto se sumará a la movilización prevista para el 15 de octubre, con una concentración en la Plaza San Martín y posterior marcha por las calles de la ciudad.
“Tenemos que seguir en el plan de lucha, seguir en la defensa porque es algo que, como digo una y mil veces, no podemos claudicar en eso”, afirmó.
Consultada sobre las razones por las que el conflicto no encuentra una salida, Rovera fue categórica: considera que las universidades no forman parte de las prioridades del Gobierno nacional.
“Claramente nosotros desde el primer momento y lo seguimos sosteniendo, aún con todo lo que hemos transitado, apelamos a poder dialogar, a poder sentarnos en la misma mesa”, explicó.
Rovera aseguró que las universidades están dispuestas a discutir reformas, mejoras e innovación. “No pretendemos defender la universidad pública sin transformaciones”, afirmó. Tampoco, agregó, se trata de sostenerla “sin proyectar mejoras”.
Por el contrario, consideró que debería existir una mesa permanente de discusión para analizar qué aspectos del sistema necesitan cambiar, independientemente de quién gobierne.
“Esa mesa debe estar en permanente agenda, cualquiera sea el gobierno. Y eso es lo que se rompió”, sostuvo.
“Nos falta el puente de conexión con el Estado”, afirmó.




