Simonella: «El escenario es muy desafiante desde el punto de vista de la actividad y del empleo»
En los primeros pasos del segundo semestre del año, el Gobierno nacional se afirma en los datos positivos del riesgo país y la inflación, que siguen a la baja y con perspectivas favorables. Pero en paralelo sigue sin poder revertir el estado de situación de la economía real, con un consumo deprimido, ingresos que cayeron en los últimos 8 meses y niveles de producción industrial que no repuntan.
Frente a ese escenario, el economista cordobés y presidente de la Federación de Consejos de Profesionales de Ciencias Económicas, José Simonella, indicó en EntreLíneas que «hay buenas noticias desde lo financiero. El Gobierno logró un programa que le permitió cumplir con las obligaciones que tenía con vencimiento de bonos y lo mismo le va a permitir para el próximo vencimiento de enero. Esto hace que el Riesgo País vaya descendiendo y la inflación continúa un proceso de desaceleración. Pero es muy desafiante desde el punto del nivel de actividad y del empleo», advirtió.
En esa línea, destacó que «el programa diseñado obliga a muchas empresas a reestructurarse para poder ser competitivas y hay muchas industrias que no tienen posibilidades de hacerlo en un contexto de alta presión tributaria y donde las leyes laborales aún siguen siendo desventajosa comparada con otras de la región o de competidores del mundo. Y por otro lado hay que mencionar la tasa de interés que a pesar de la baja sigue siendo alta, los costos de logística que son muy elevados en el país, entre algunos ítems más. Pero lo importante es que Argentina continúa sin poder competir contra lo importado, y no sólo de lo que viene de China», señaló Simonella.
E insistió: «Es un tema muy desafiante el del nivel de actividad en los sectores metropolitanos, las grandes urbes. Y en ese sentido lo difícil es mantener y generar empleo de calidad cuando estamos perdiendo trabajadores del sector privado formal que se van al monotributo o a la informalidad».
Respecto al consumo, el economista remarcó que «viene cayendo; todos consumimos un poco menos. Hay que tener en cuenta que tanto crédito, que fue una rueda de auxilio entre el segundo semestre de 2024 y el primero de 2025, se pinchó. Hoy no está más y ahora quedó la consecuencia de ese endeudamiento a tasa positiva demasiado elevada. Entonces el problema es la mora, pero además, si el Gobierno cree que va a reactivar a través del préstamo, es un aspiracional. Porque en realidad, los que necesitan préstamos para consumir están tremendamente endeudados y muchos en mora y sin capacidad para generar nuevos créditos por el nivel de ingresos que tienen. Y los que no necesitan préstamos para consumo, no lo toman tampoco porque las tasas son altísimas. No se puede pagar 70% de tasa cuando la inflación esperada es 30%. El crédito, claramente no va a ser un factor que apuntale el consumo. No veo ningún driver que reactive el consumo de manera rápida, como ocurrió en el segundo semestre de 2024», apuntó.
Y finalizó: «La tasa no baja porque tampoco hay tranquilidad respecto a que no vuelva a subir. Y hay que tener en cuenta que una vez finalizado el mundial, comenzará el proceso electoral en las provincias. Ese proceso electoral, que sumará la contienda nacional, seguramente despertará otra vez el temor de muchos agentes económicos respecto a cómo se desarrollará. En la Argentina, a veces un poco más y otras un poco menos, pero siempre las elecciones provocan inquietud. Entonces, no hay certezas de que la tasa seguirá bajando, por ejemplo».




