Daniel Montamat: «Todavía pagamos el costo del populismo energético con los cortes de gas»

Mientras Vaca Muerta sigue dando buenas noticias con producciones récord de gas y petróleo y generación de divisas, la contracara en provincias como Córdoba se expresa con industrias y estaciones de GNC que no tienen gas natural para funcionar. ¿Cómo conviven esas dos realidades contrastantes? El exsecretario de Energía y expresidente de YPF, Daniel Montamat, lo explicó en diálogo con EntreLíneas. Además, habló del potencial de la cuenca neuquina para convertirse en «otro campo» en la generación de dólares y la posibilidad de la «enfermedad holandesa».

«En los picos de frío, como en esta época, la demanda residencial se multiplica por 3 o por 4 y la frazada todavía es corta. Y es corta porque todavía arrastramos un gran período de descapitalización de la infraestructura gasífera. Lo que hay que decir es que gas natural hay, y en abundancia. Estamos buscando mercados para colocarlo en la región y también en el mundo para enviar por barco, como GNL. Entonces, ¿cómo puede ser que falte en algunos lugares del país? Y eso es porque no dejamos funcionar las reglas del juego. El gas de invierno debería haber tenido un precio un poco mayor para permitir acumular gas en verano y hacer lo que se conoce como plantas de almacenamiento de gas que se completan en verano cuando hay abundancia. Luego, ese gas que está comprimido, se lo inyecta al sistema para abastecer la demanda estacional de invierno. El almacenamiento es una etapa clave de la cadena de gas natural en los países que tienen el recurso pero que no padecieron populismo energético. Eso se tiene que empezar a solucionar cuando se restablezcan señales de precio. Aquel que quiera tener el gas asegurado deberá pagar un precio un poco mayor, pero eso permitirá construir esas plantas», explicó el consultor y especialista energético.

Por otro lado, Montamat destacó que «en el mientras tanto hay una ventana de días muy fríos en el invierno donde vienen los cortes, que primero alcanzan a los industriales con servicio interrumpible; y luego a algunos con servicio firme, como estaciones de GNC o industrias, porque siempre la prioridad es el residencial. Eso va a pasar un tiempo más, aunque el año que viene se debería comenzar a reducir el problema en la medida en que se terminen algunas obras en el gasoducto Perito Moreno, que será potenciado con más cámaras de compresión. Eso generaría más gas disponible, aunque hacen falta más obras de gasoductos, especialmente pensando en los cordobeses, uno nuevo que llegue desde el sur a La Carlota para traer más gas de Vaca Muerta. Pero por ahora tendremos que convivir con esta problemática porque nos peleamos con ciertas reglas de juego que siempre hay que respetar porque sino estos sectores que son de capital intensivo, se descapitalizan. Eso no se va notando en el día a día, pero una vez que se destruyó el capital, reponerlo lleva mucho tiempo».

Y agregó: «Esto también es consecuencia de lo que ocurrió con la cuenca en Bolivia, que nos abastecía a través del gasoducto norte y que ahora declinó y se quedó sin gas. También allí hicieron de las suyas y se quedaron literalmente sin gas. Le dan prioridad al consumo interno y después el abastecimiento a Brasil. Por eso tenemos que reemplazar ese gas con otro que provenga de Vaca Muerta y a eso venía esa conexión que mencionaba a La Carlota para las necesidades de Córdoba y zona de influencia. Luego, para que podamos revertir el flujo del gasoducto norte y podamos llevar gas de Vaca Muerta a Jujuy o Salta».