Suicidios: remarcan que «hablar y socializar es la primera acción preventiva»
Los casos de suicidio vienen creciendo de manera significativa en los últimos meses y empezaron a constituirse en una problemática cada vez más aguda, no sólo en Argentina sino en todo el mundo. Según los últimos datos oficiales, el departamento Río Cuarto se ubicó durante agosto entre los tres con más casos registrados en la provincia de Córdoba, sobre 26 departamentos en total, superando incluso a Córdoba capital que cuenta con una población 10 veces superior.
En ese contexto, hablamos en EntreLíneas con la psicóloga Alejandra Rossi, la mayor experta en la materia que existe en la provincia. Es especialista en clínica y prevención del suicidio y viene abordando la problemática desde hace décadas. «La verdad que el incremento fue muy alto en la tasa, es decir de la cantidad de casos cada 100.000 habitantes. Nosotros siempre manejamos una cifra de 8,7 y ahora hay arriba de 11 muertes por suicidio cada 100.000 habitantes», explicó Rossi.
Y rápidamente aclaró: «Es difícil poder hacer una lectura epidemiológica precisa, sobre todo por la multicausalidad en la que se asienta este fenómeno. Siempre se lo atribuimos parcialmente a una sola variable y nos estamos quedando cortos. Hay que pensarlo como una conducta de salida en esta trayectoria de vida particular. Porque uno puede barajar muchos factores de riesgo, muchos factores de protección también, pero si uno escucha cuando se explica una muerte por suicidio, dicen: ‘Se suicidó por…’ y en ese ‘por’, si uno lo coteja con la vida de todos, a todos nos ha pasado en algún momento esa situación. Se suicidó porque se separó, se suicidó porque está en una mala situación económica, se suicidó porque perdió un trabajo. Son situaciones que a todos en algún momento de nuestras vidas nos ha pasado y no hemos pensado en quitarnos la vida como salida», remarcó la especialista.
En ese sentido, Rossi destacó que «la lectura fina es compleja».
Y aclaró: «El contexto suma al riesgo o a la protección. Creo que en este momento estamos en un contexto donde una de las variables más firmes es la desesperanza presente en muchas personas, cuestiones de soledad o cuestiones de no poder sentirse incluido. Hay un tema como la percepción de carga que se está estudiando mucho últimamente. Concretamente cómo las personas perciben ser una carga para otros y pensar luego en esta salida. La desesperanza, no poder proyectarse a futuro, estar en condiciones socioeconómicas tal vez desfavorables para algunos puede aumentar este riesgo, pero siempre en esta trama de vida individual, como decía al principio», insistió.
Rossi también indicó que la primavera es un período de mayor registro de casos: «Son épocas del año donde podemos encontrar más episodios o primer episodio de psicosis, así como florecen los árboles, también esta patología se presenta, aparece en una persona. Uno explicaba también en esta época, la gente que tiene amigos, tiene relaciones, tiene habilidades sociales, sale, va a un bar, están en las mesitas en la calle con otros tomando algo y el que no tiene esa habilidad se queda como por fuera mirando. Y en ese sentido, las redes sociales tienen sus pro y sus contras. Se confunde con social, cuando en realidad lo social sería estar cara a cara, estar en la presencia del otro. Pero es cierto que las redes nos muestran estas historias de éxito, de que me va bárbaro, de que muestro mi auto, mi casa, mi celular nuevo y siempre hay alguien que queda excluido, ¿no? Y en esa exclusión muchas veces está la posibilidad de no sentirse parte o no sentirse exitoso o sentir que mi vida no vale o no valió para nada porque no alcancé esos logros que en definitiva son materiales y que uno cuando piensa dónde buscar ayuda no lo va a encontrar en lo que tiene de material, sino en sus relaciones, en las personas que están al lado, en quienes se puede de repente confiar un padecimiento o hablar solamente. Entonces sí, no sé si marca una época, pero obviamente que tiene una influencia sobre muchas personas. Socializar puede ser una buena acción preventiva. Claro que sí», explicó la psicóloga.




