Cohen Arazi: «Hay mucha inflación en dólares en Argentina»
El economista del Ieral de la Fundación Mediterránea, Marcos Cohen Arazi, acaba de publicar un informe sobre la situación de los diferentes sectores económicos, que muchos describen con dos velocidades, pero que el especialista relativiza. En diálogo con EntreLíneas, Cohen Arazi remarcó que «hoy tenemos una realidad muy heterogénea. El promedio da crecimiento, da una economía que está mejor que el año pasado, más allá que el último indicador oficial que es de julio dio una caída importante. Pero ya hay indicadores privados que muestran que en agosto puede volver a rebotar, tal vez compensando parte de esa caída. Pero en líneas generales lo que vemos es que en promedio la actividad económica está en un crecimiento muy moderado, muy bajo y que en realidad esconde grandes matices: agro, minería, hidrocarburos, como sectores que están creciendo en volúmenes y algunos sectores que acompañan el nivel de actividad que tiene el promedio. Ahí está logística, puede estar parte del comercio, aunque no todos los canales por igual. Y abajo sí, en la parte baja de la tabla, la industria, pero también con muchos matices. No es lo mismo una industria alimenticia que está bien en volúmenes, que la peor de este indicador que es la industria textil o la industria metalmecánica que en general está entre el 20% y el 25% de caída, depende de la rama. Me refiero respecto del nivel de actividad con el que inició esta gestión económica. Y en el caso de la construcción también tenemos 10 o 12 puntos de caída promedio de la actividad y en algunos insumos en particular está en un 25 o 30 por ciento bajo que lo que supo tener en 2023», explicó el economista.
Y agregó: «Esto de dos velocidades a mí me hace un poco de ruido porque hay tantas velocidades como sectores en estos momentos. Hay una reconfiguración importante de la mayor parte de los sectores productivos. Claramente hay un lote, un conjunto, una parte de la economía, que se acomoda mejor al cambio de regla de juego, al cambio de contexto. Y otro grupo de sectores que está más complicado, que les cuesta mucho adaptarse. Viendo el caso de la industria, por ejemplo, en promedio da cerca de 10 puntos de caída, una caída importante, pero hay ramas que tienen un 25, un 30 o hasta un 40. Ahí es donde vemos esa heterogeneidad que realmente es mucho más marcada que dos grandes grupos o dos velocidades».
Respecto a la sensación de algunos sectores que advierten por una parálisis en la actividad, Cohen Arazi destacó que «también cada uno se mueve en un entorno y quizá no es el promedio. Por ejemplo, una ciudad grande tiene mucho empleo público. Bueno, ese núcleo está muy afectado por las restricciones que hubo en los aumentos salariales. Se licuaron los salarios. Eso pega, se ve en la calle. Entonces, por un lado puede haber un conjunto de la población que está complicado en donde uno se está moviendo y eso se nota. Posiblemente Marcos Juárez, posiblemente Rosario, tengan otro nivel de actividad; con seguridad Neuquén está en una situación muy diferente que la que puede haber en Córdoba. Pero sumemos que el consumidor está cambiando porque ha sufrido muchos cambios de precios relativos. La energía antes no era algo que se mirara con mucha atención, hablo de la factura de luz, de gas; pero ahora sí. Los gastos en salud, la prepaga, empiezan a presionar mucho el presupuesto del hogar. Por otro lado, hay gastos que empiezan a cambiar de participación. Un turismo al extranjero de repente parece que es barato. Entonces, me parece que el consumidor en ese escenario, como también le pasa a las empresas, esperan y ven, están viendo hacia dónde evoluciona su situación económica: gasto en esto, me cuido, no me cuido, tomo un préstamo, no lo tomo para hacer un arreglo, para hacer un viaje, para cambiar el auto. Entonces también puede verse en la calle es retracción del consumo bastante por precaución», indicó el economista del Ieral.
Finalmente, respecto al debate por el tipo de cambio, Cohen Arazi destacó que «desde que asumió Milei el eje cambiario estuvo en el centro de debate. Y el gobierno probó todo; probó sincerar el dólar y después atarlo a una regla explícita que vaya al 2%. Después trató de llevar el ritmo de devaluación al 1%, después liberó el mercado para las personas, después lo volvió a restringir durante las elecciones, creó el sistema de bandas. O sea, realmente la discusión sobre el régimen cambiario adecuado es permanente. Lo que es claro es que el tipo de cambio fluctúa pero el Gobierno tiene algunas herramientas que las usa para guiar el movimiento del dólar, para que no haya un movimiento brusco. Pero una cuestión que los economistas no podemos desconocer es que con este dólar hoy no hay un déficit de cuenta corriente, o sea, no compramos más de afuera que lo que le vendemos al mundo. Ahí tiene mucho que ver el agro, tiene mucho que ver el petróleo y la minería y tiene que ver esto de que los consumos se están adaptando, se están reconfigurando y entonces si no hay un déficit de cuenta corriente posiblemente no haya muchas presiones a la alza en materia cambiaria. Eso no quiere decir que este tipo de cambio sea adecuado para dinamizar todos los sectores de la economía. Un caso muy concreto, uno de los que está en el fondo de la tabla en materia de actividad es la construcción. Y resulta un poco costosa la actividad de la construcción y no se dinamiza porque los precios de venta no permiten acompañar el crecimiento de los costos locales en dólares. Eso es algo que me parece que a veces escapa del análisis: hay mucha inflación en dólares en Argentina. Eso es un desajuste. Eso es un desajuste que afecta la competitividad, que hace que muchos sectores no se dinamicen y ahí aparece la discusión. Yo puntualmente creo que la discusión de fondo no es tanto el nivel, sino el esquema cambiario. El esquema cambiario que con menos restricciones posiblemente sería un poco más alto, pero el valor exacto obviamente es muy difícil de discutir. Sin duda está generando problemas en muchos sectores. Tal vez uno más alto generaría que la disminución de la inflación sea más lenta y por eso el gobierno no quiere avanzar en esa dirección», enfatizó Cohen Arazi.




