La pelea por la Zona Fría impactó fuerte en las redes
La discusión por la eliminación de la Zona Fría en provincias como Córdoba generó una fuerte controversia en las redes sociales. Y uno de los datos llamativos es no sólo el caudal de interacción que generó el tema; además, mutó de una discusión meramente tarifaria a un conflicto político territorial entre el Córdoba y el gobierno nacional.
Esa es una de las principales conclusiones a las que llega el estudio de la consultora Sicchar, que analizó cómo impactó en las redes sociales el tratamiento de la Zona Fría en el Congreso y la media sanción de la eliminación que se aprobó en Diputados.
«La conversación sobre el gas en Córdoba tuvo dos momentos emocionales fuertes. El primero se registró en octubre de 2025, asociado a los aumentos del gas y otros servicios. En esa etapa, el malestar se organizó principalmente alrededor del costo de vida, las facturas y la pérdida de poder adquisitivo», dice el informe.
El segundo momento apareció con la discusión por la salida de Córdoba del régimen de Zona Fría. «Allí la conversación adquiere otra escala y otro tono. Genera más de 12 veces la interacción que el pico previo y un volumen cercano al 1.100 por ciento adicional. Además, crece tanto en medios como en usuarios, lo que muestra una mayor instalación pública del tema. A diferencia del primer pico, la discusión ya no se limita al impacto tarifario. Se configura como un conflicto político-territorial entre Córdoba y el gobierno nacional, centrado en las figuras de Milei y Llaryora», se lee en el informe. Este enfoque del tratamiento territorial diferenciado, es decir de la discriminación a Córdoba, es un eje que específicamente planteó el gobierno provincial para tratar de imponerse en la discusión pública.
Pero, además, el tema adquirió una mayor politización, con cargas agresivas vinculadas a la responsabilidad de la decisión. «Al mapear quiénes hablan con quiénes y qué postura toman frente al gobierno nacional, aparecen tres comunidades discursivas. La primera, afín a Milei, usa la baja de retenciones y el reclamo por impuestos provinciales para cuestionar a Llaryora. La segunda, crítica del oficialismo, concentra el reclamo en la quita de subsidios y responsabiliza a los votantes cordobeses del propio Milei. La tercera, más amplia y no alineada, expresa malestar por el impacto tarifario pero no traduce ese rechazo ni en defensa de Llaryora ni interés por la baja de retenciones», señala la consultora Sicchar.





