La UNRC hizo su autoevaluación: carreras más flexibles y de menor duración, y más formación práctica, entre las demandas
Con más de 3.300 encuestas y una metodología participativa basada en talleres, grupos focales y relevamientos institucionales, la Universidad Nacional de Río Cuarto presentó los resultados de la Autoevaluación Institucional, cuyo informe fue aprobado por unanimidad por el Consejo Superior.
El proceso permitió identificar fortalezas, debilidades y desafíos estratégicos de la UNRC a partir de la participación de estudiantes, docentes, nodocentes, graduados y organizaciones externas. Los resultados mostraron una alta valoración de la Universidad, especialmente por su prestigio académico, la calidad educativa, el acceso gratuito y la cercanía territorial, además de señalar desafíos vinculados con la modernización de la gestión, la infraestructura, las trayectorias estudiantiles y la articulación con el territorio.
En el eje académico surgieron preocupaciones vinculadas con trayectorias académicas discontinuas, dificultades para estudiantes que trabajan, necesidad de mayor formación práctica, actualización pedagógica y digital y carreras más flexibles y de menor duración.
En investigación, extensión y vinculación se señalaron limitaciones para el desarrollo científico, burocracia administrativa, necesidad de mayor articulación con el territorio, fortalecimiento de la virtualización y evaluación del impacto social de las acciones universitarias.
En gestión e infraestructura se identificaron problemas de mantenimiento edilicio, necesidad de modernización tecnológica, conectividad, mejoras en aulas y comedor universitario, fortalecimiento de políticas de bienestar, salud mental, reducción de burocracia administrativa y mayor articulación institucional.
Desde la UNRC remarcaron que la Autoevaluación Institucional constituye una herramienta estratégica para la planificación y transformación de la Universidad. El sistema permite transformar percepciones, experiencias y demandas de la comunidad universitaria y de organizaciones externas en información sistemática para la toma de decisiones institucionales.
Entre sus principales objetivos se destacan identificar fortalezas y debilidades. También generar diagnósticos participativos, orientar políticas universitarias de largo plazo, fortalecer la articulación territorial, modernizar la gestión universitaria, consolidar indicadores para la mejora continua y retroalimentar permanentemente la planificación estratégica.





