Cohen Arazi, del Ieral: «En lo que queda del año no vamos a ver una economía holgada»

En medio de las discusiones sobre el vaso medio lleno y el medio vacío de la economía argentina, Marcos Cohen Arazi, responsable de la sección productiva del Ieral de la Fundación Mediterránea, analizó en EntreLíneas el momento de los distintos sectores y trazó una proyección para lo que queda del año, donde adelantó que «vamos a ver una economía que no estará holgada».

«El Gobierno insiste y promueve la idea de que estamos en una situación productiva récord que según algunos indicadores sectoriales lo confirman, como las exportaciones, la agricultura, minería o hidrocarburos. Pero el tema es que la situación general está escondiendo la diferencia entre los distintos ritmos que muestran los sectores», describió Cohen Arazi.

El economista luego detalló que «hay algunos que andan muy bien, que no dependen mucho de tener un dólar competitivo como sí le pasa a la industria; y otros que no dependen tanto de la capacidad adquisitiva de la población porque están enfocados al comercio exterior. Hay mucha heterogeneidad entre sectores o incluso dentro de la propia industria, por ejemplo. En general la industria está muy por debajo de la actividad que tenía hace dos años, está rezagada, pero al interior de ese sector hay ramas que marchan muy bien. La construcción es otro rezagado, primero por la merma de la obra pública y luego por el contexto de las variables macro que condicionan su desarrollo. Hoy los costos para construir son altos y los precios para vender no logran convalidarlos. En tercer lugar, el comercio en general está por debajo del promedio en términos de actividad», indicó.

En ese punto, el representante del Ieral de la Fundación Mediterránea explicó que «allí deberíamos tener en cuenta que salvo en abril, la inflación de los últimos meses fue alcista y los salarios fueron quedando atrás. Entonces, todos los sectores que apuntan al consumo masivo y depende mucho de la evolución del salario, quedaron más rezagados. Por su parte, el Gobierno dice que hay consumo y tal vez sea en otros canales, de productos importados que sustituyen productos locales, consumo de turismo emisivo!.

Sin embargo, Cohen Arazi puntualizó que «esa heterogeneidad, al interior de los sectores, da que en promedio, la actividad esté 6% arriba de la que recibió el Gobierno. Es un gran mérito y vale la pena destacarlo. El tema es que aquellos que están por debajo no ven la realidad de la misma manera. No se está irradiando el proceso de crecimiento al conjunto de la economía».

Y agregó: «Cuando asumió el Gobierno la economía ya estaba en caída y eso es importante remarcarlo; aun con los programas de estímulo que el Gobierno saliente venía aplicando. Luego, con el salto devaluatorio se consolidó una recesión fuerte, profunda en términos de caída; pero tomó rápido impulso en pocos meses y la actividad empezó a repuntar; aproximadamente desde abril de 2024. El Gobierno tuvo cuatro meses de caída y después empezó a remontar. Eso fue virtuoso y la actividad se recuperó casi 10% y quedó en un nivel más alto que el del principio del mandato. Ahora, en los últimos 10 meses viene mostrando un amesetamiento».

Sobre el resto del año, Cohen Arazi remarcó que «la perspectiva para el resto del año es también heterogénea. El agro acaba de tener un anuncio de baja de retenciones, lo que le da una perspectiva más clara sobre su negocio hacia adelante, con mejores reglas de juego. Minería e hidrocarburos entraron en regímenes de incentivos como el RIGI, con precios altos. Esos sectores van a seguir pujando y eso está a la vista en regiones muy específicas que por allí no llegan tanto a Córdoba, salvo lo del agro, aunque no en una manera tan fuerte. Hay mucho volumen en el agro, pero no gran rentabilidad. El resto de los sectores va a tener dificultades en lo que queda del año, como el caso de la industria. Porque el nivel de competitividad que le ofrece el contexto económico nacional es bajo. No hay un estímulo por el tipo de cambio, más bien al contrario; y hay una carga estructural con impuestos distorsivos y sobrerregulación que también son determinantes. Y luego, el comercio que tiene al salario real creciendo muy por detrás de la inflación. Puede empezar a acompañarla si la inflación baja, pero es difícil imaginar que este año tengamos una recuperación de salarios significativa. Lo mejor sería que logren empatar a la inflación, si la inflación continúa a la baja».

Y cerró: «En definitiva el crecimiento del año podría ubicarse entre el 2 y 3 por ciento, que no es un gran crecimiento, sino que implica mantenernos donde estamos. Ese nivel de actividad no está traccionando empleo, empleo de calidad, sino que genera oportunidades a cuentapropistas y empleo de baja calidad. La perspectiva en el corto plazo no es holgada».